miércoles 9 de abril de 2008

Prohibido prohibir


Por: Martha Luján

Prohibido prohibir, es una coproducción brasileña- chilena - española, dirigida por Jorge Durán (1942, Chile) y el tercer largometraje después de El color de su destino del año 1986. Fue presentada en el marco del 48 festival Internacional de Cine y Televisión de Cartagena de Indias- Colombia, resultando vencedora en la categoría de Mejor Actor a Caio Blat. Y aunque el jurado en esta ocasión no la premió como el mejor largometraje, vale la pena comentar sobre sus méritos argumentales y estéticos.

De la consigna gritada por los estudiantes del Mayo Francés, en su lucha por la libertad de pensamiento y de expresión, toma su nombre esta buena historia independiente y urbana - Rio de Janeiro- con un tinte liberado (como su mismo nombre lo indica) que destaca lo mejor del espíritu de tres jóvenes brasileros, mostrando la actitud que asumen ante la vida, la cual es sumamente intencional, comprometida con valores como la amistad, el amor, la libertad y la pasión.

En el brasil violento y convulsionado de las favelas, se desarrolla este triangulo amoroso que se fortalece cada vez mas con las vivencias de cada uno de los protagonistas y en especial con la experiencia de Paulo (Alexandre Rodrigues) el cual se ve en un momento desafiando la muerte, esa muerte a lo mejor acaecida sin sentido, y meramente circunstancial, que es vencida por el amor fraternal entre dos mejores amigos.

Paulo y León, son amigos y estudiantes de Sociología y Medicina respectivamente. Paulo consume pastillas alucinógenas y fuma marihuana constantemente, en cambio, León es el mejor estudiante de su clase, preocupado por los problemas políticos y sociales de su comunidad. Dos mujeres le añaden un ingrediente interesante a sus vidas (Leticia que se enamora de Paulo y es su novia y Rosalina). Queriendo ayudar a Rosalina (paciente de cáncer Terminal), se ven envueltos en el asesinato de uno de sus hijos. León ha sido testigo directo del hecho y su vida corre peligro, mientras Paulo se da cuenta que se enamoró de Leticia. Ahora el destino de todos está unido para siempre.

Ha expresado su director: "Escogí a propósito jóvenes a los que les gusta la universidad, estudiar, divertirse, enamorar y se meten en enredos amorosos, pero saben muy claramente lo que quieren en la vida. Y tal vez no sepan, estén aprendiendo, en qué país viven, pero saben que quieren tener una profesión y que quieren hacer algo”

Ha ganado el Precolombino de Oro en el Vigésimo Cuarto Festival de Cine de Bogota; en Biarritz, Francia como Mejor Largometraje. Y en el Festival de Cine de Viña del Mar de 2006 en la Décima Octava versión, se llevó el gran Paoa de Oro, máximo distinción en la competencia de largometrajes. Fue presentada en el Festival de Cine de San Sebastián y se estrenó en Cuba.

Nombre Original: Prohibido Prohibir. País: Brasil, 2006
Duración: 105 minutos
Género: Drama ( angustia juvenildenuncia social )
Guión: Jorge Durán, Dani Patarra
Fotografía: luis abramo
Reparto: Caio Blat, Maria Flor Leite Calaça, Alexandre Rodrigues, Edyr Duque, Adriano de Jesús, Luciano Vidigal, Raquel PedraS.
Productora: Coproducción Brasil-Chile-España; Ceneca Producciones / A&A Produções / Mediapro.
35 mm
Música: Mauro Senise.
Sonido: Herón Alentar.

sábado 22 de marzo de 2008

Festival de Cine de Cartagena:Tres películas (apuntes del segundo día)


Por: Juan Guillermo Martínez

Rocíos de crítica social…

Qué tan lejos de la ecuatoriana Tania Hermida, es un experimento que intenta escupir gotas de crítica social sobre la situación actual del conflicto político que se vive en Latinoamérica. Si bien no lo logra del todo, algunas esquirlas de rocío caen directo en la cara de algunos. La cinta maneja un humor negro y por momentos sutil que deja entrever las peripecias de un par de mochileros con intereses distintos, pero con medios iguales.

Con un aire de Road movie, el film se va metiendo en la médula de los problemas provocados por los pocos que manejan las teclas de América. El siempre descontento de los estudiantes de universidades públicas ante la situación establecida por el Statu quo será lo que tomará fuerza y se dejará ver en el trasfondo del film. Las historias (coincidenciales) que encuentran a la vera del camino y los protagonistas de ellas devorarán el interés del espectador. Lo anterior partiendo de un supuesto bastante interesante: no todos los personajes son del mismo corte que los primeros ni manejan un discurso lineal sobre un tema en específico que pudiera advertir un cansancio en la trama de la cinta.

El modo que escogió la directora para contar su historia es bastante particular, el problema (no global pero sí en su mayoría) estuvo en la actuación de algunos de sus actores. El papel de María Teresa, la estudiante nostálgica y soñadora del cambio, estuvo pésimo de principio a fin, máxime cuando se trataba de un estilo de personaje que parodiaba, si se quiere, un género, o, por lo menos, lo contradecía a propósito; era la típica estudiante promedio de universidad del estado que estaba en contra de todo pero que, al mismo tiempo, delineaba todo al modo de una regla. La actriz, se encargó con su notable cansancio a lo largo de todo el film, que el público también se cansara de ella. Los paisajes ecuatorianos fueron bien utilizados y la fotografía fija que se manejó en muchos de ellos explotó la sensibilidad natural que hay en varios de nosotros.

La infidelidad es una bala en la sien…

Lo mejor de Radio corazón de Roberto Aitiagoitia, fueron sus tres historias. Pero no las historias como tal, sino lo particular que se advierten todas y cada una de ellas. De resto, la película fue un completo desacierto. La cosa es más o menos así: son tres relatos (ocurridos en el seno de la Chile real) distintos y orientados, de una u otra manera, al sexo. El primero, trata de la típica estudiante de secundaria, ad portas de graduarse y cumplir la mayoría de edad, que no ha perdido la virginidad y que quiere hacerlo antes de salir del colegio, hasta ahí la cosa no tiene nada de raro, lo interesante del asunto estriba en quién será su autor. El padrastro es quien tiene los cinco ases y la jovencita es quien le tiró, complacida, las cartas. Punto. El resto de la historia es una ensalada rosa de mal gusto.

La segunda historia es la más interesante de todas. Muestra los resultados siniestros que provocan ciertos actos entre la gente: por las calles de Santiago anda una madura suegra y una joven y apuesta yerna argentina que se va a casar con el hijo de la suegra que trabaja todo el día sin parar en una empresa que lo tiene absorbido y que anula todo el posible tiempo que pueda llegar a tener para acompañar a su prometida a las miles de vueltas que demanda la organización de un matrimonio. Y es precisamente esta falta de tiempo lo marcará el destino ulterior y decisorio de la fidelidad de su ahora ex – mujer con su ex – madre. El tiempo, entonces, es el revolver que dispara la bala de infidelidad que cayó directo a la sien del engañado.

El relato deja escapar atisbos de moralismos mal trabajados por parte de la madre – traidora: es tan imposible de perdonar como una bofetada de Dios. Pero, también, permite ver la gallardía con la que la antes novia del traicionado maneja la situación cuando el descubre la verdad; recibe los golpes con una cara seria y valiente, y con un cartel en la frente como diciendo “mi máquina de fidelidad está indefinidamente fuera de servicio”.

La tercera y última (por fortuna) historia es una telenovela mexicana con productores colombianos y actores venezolanos. Es fofa, pesada y golpeada hasta en los huesos. Tan enferma como una de sus protagonistas. Deja de lado el probable carácter creador que pueda llegar a tener un director. Es la Corín Tellado del siglo XXI. Maneja un lenguaje predecible de los hechos. El espectador puede adivinar hasta los diálogos que pronto saldrán. No produce nada. Sólo cansancio de no ver más estas historias.

Norah Jones tiene la voz como la deben tener los ángeles…

A Walter González

Wong Kar – Wai no es un advenedizo. Todo lo que ha logrado y ganado no es gratuito; lo ha conseguido por la fuerza de sus historias. Cuando desenfunda su revolver lo hace con las manos de John Wayne, la rapidez de Lee Marvin y la elegancia de Kirk Douglas. Sus historias son balas que viajan atravesando como cuchillos el aire no sólo del viejo oeste, sino el de Hong Kong y, ahora, el de New York, escenario de su último film exhibido: My blueberry nights (2007) traducida como El sabor de la noche, y vista, con éxito, en este festival.

Norah Jones tiene la voz como la deben tener los ángeles. Luce fresca como un jazmín y radiante como el sol en el retrovisor de un cadillac.

Es la primera película Hollywood de Wai. Los bares neoyorquinos de medianoche reemplazan a los destartalados hoteles de la Hong Kong que tanto utilizó en sus anteriores trabajos. Lo interesante del asunto radica en la forma cómo los hace parecer: el lugar perfecto para la exaltación de las mujeres perfectas. Su cámara las sigue a todas partes, la velocidad reducida (elemento al cual ya nos tiene acostumbrados) a la mitad, en sus imágenes, es el elemento capital que desbordará un ataque desmedido de iluminación de la belleza propia y natural de sus mujeres.

Coloca un cigarrillo entre sus labios y busca con desespero un encendedor. La chaqueta y su cartera no bastarán. El cabello se mueve tímidamente con sus movimientos. Me acerco y Jud Lawe me mira con ojos peligrosos. Le doy fuego y ella aparta su mirada.

La historia se mueve la mayor parte del tiempo en interiores, características que prima en sus realizaciones. El manejo de la cámara que deambula entre los rostros de los personajes le da un aire dogma al asunto; busca explorar los resquicios del alma de cada uno. El trasfondo de los ojos de sus protagonistas, como si los diálogos no bastaran para conocerlos mejor. El ambiente que se deja ver, va de la mano con cada uno de ellos, seres que no permiten ser sospechosos de nada.

El humo de su cigarrillo desaparece como ella. Enciende su auto y se va. La sigo. El viaje es largo como una noche de insomnio. Se baja y entra a un casino. Nathalie Portman juega a las cartas. Se le acerca y le dice algo al oído. No logro escuchar. Los demás apostadores se ponen alerta. La cosa no es con ellos sino conmigo. Prendo un cigarrillo y mis ojos no dejan de verla.

La obra Wohg Kar – Wai es un ejemplo claro de cómo un autor va guardando en el bolsillo los errores que se cometen en un film para no repetirlos jamás. Le interesa no sólo la historia sino, también, la forma cómo se cuenta y la parte técnica de su realización, por eso los travellings verticales continuos no son una mera pose; los usa para captar mejor y adecuadamente hasta la respiración de sus personajes. El trabajo de este realizador constituye, quizá, lo más acertado y notable, desde el punto de vista estético y creador, en la actualidad del cine mundial.

Nathalie Portman se levanta y Norah Jones la sigue, diligente. Se lleva la mano derecha al bolsillo trasero de su pantalón y saca un encendedor. La puerta trasera del lugar se abre y desaparecen tras ella. El humo del cigarrillo choca con su pelo. Salgo por delante y voy directo a mi auto. Enciendo y pongo en marcha el viejo chevrolet de papá. En el horizonte no se ve nada, sólo un resplandor, tal vez, Norah está mirando por el retrovisor.

domingo 24 de febrero de 2008

Proyecciones Cine en los barrios - Festival de Cine de Cartagena

"...a Tony Montana no lo matan las balas..." Al Pacino en Scarface.

Por: Redacción local Cineclub La Banca

En 1994, Jorge García Usta, Jefe de prensa en ese entonces del Festival de Cine de Cartagena, tuvo la satisfacción de concretar un proyecto que hacía años le venía rondando la cabeza; llevar cine a los barrios de la ciudad.
Este año, no será la excepción. Han sido trece jornadas de constante labor permitiendo que el pueblo cartagenero se haga, en tanto participación continua, a la actividad cinematográfica del mundo, y, por lo tanto, se convierta en agente activo del quehacer cinéfilo, por lo menos, como espectador.
Y es que el cine, tal como lo pensó Chaplin, tiene un carácter sociológico que no puede dejar por fuera los resquicios más profundos del alma de un pueblo y su gente. Esa que de alguna u otra manera clama por instantes de esparcimiento para poder salir de realidades, si se quiere, absorventes, que no le permiten pensar o imaginar más allá de lo que viven diariamente. Por eso, la labor que hace más de una década llevó a buen termino García Usta, hoy sigue manteniendo vigencia en el Festival cada Marzo que se aproxima.
Serán más de 150 proyecciones que se harán de punta a punta. Sur y norte no bastarán para toda la descarga de cine que se tiene programada disparar desde el próximo 25 de Febrero a las 8:00 de la mañana y hasta el 7 de Marzo próximo. La Dr. Ángela Bueno, coordinadora de Cine en los Barrios, en conjunto con un numeroso grupo de cineclubistas de la ciudad serán los encargados de ser los Jhon Wayne y Kirk Douglas dispuestos a llenar, con precisas ráfagas de cine, los puntos menos pensados de la ciudad y pueblos aledaños que se han unido a esta causa.
Además, habrá un programa especial el día de la inuguración del cuadragésimo octavo Festival de Cine de Cartagena: 37 sitios presentarán, a las 5 de la tarde, la misma película en simultania, logrando con ello, hacer participes a toda la comunidad cartagenera en este importante acontecimiento.

Cineclub La Banca presenta: Ciclo Ingmar Bergman


Hace poco más de dos años, tuvimos el enorme placer de presentar a todos los amantes del séptimo arte un ciclo de películas del realizador y director sueco de cine Ingmar Bergman. En esa oportunidad, la recepción y digestión de los filmes proyectados (Persona, El silencio, El séptimo sello y El huevo de la serpiente) fue bastante buena; los espectadores quedaron satisfechos con el intento. Ahora, tiempo despues de su muerte (30 de Julio de 2007), tenemos cuatro películas más que buscan suscitar en los atentos espectadores la misma sensación que la vez anterior:

La hora del lobo (1968)
Verguenza (1969)
La pasión de Ana (1970)
Gritos y susurros (1972)

El mes de Marzo será propicio para este evento.
Lugar: Universidad de Cartagena. Aula Máxima de Derecho
Martes 6:00 pm.


martes 23 de octubre de 2007

Aguirre, la cólera de Dios


Por: Misael Barros
Si queremos hablar de neurosis y neurastenias en el arte, Alemania nos da ejemplos claros de artistas “psicopatológicamente trastocados”, pasando por Beethoven, el padre de la novena sinfonía y conocido entre sus coetáneos como el ingenio tormentoso de Von, hasta llegar al fabricante de dinamita con palabras, aquel Nietzsche que se lo llevó la muerte disfrazada de demencia, terminando en el Murnau acostumbrado a sus viajes catalépticos a través del laúdano.
En el arte hay carácter, y este se constituye en la marca muchas veces dolorosa del genio y artista consumado y más si ésta le lleva a tomar la sangría nepentina de la moría.
Tal vez será éste germanamente legado non-sancto, que destila la mirada pétrea de la mejor encarnación de un personaje histórico, del único actor que le luce y (lució) ser amargado y neurótico y del único director que su actor fetiche fuera su propio enemigo.
La majestuosa actuación de Klauss Kinski, como Lope de Aguirre, remite al cine ese concepto llamado como PAPEL NATURAL, o el actor que nació para ese papel, papel de difícil encarnación pero ensamblado perfectamente para un actor que nos acostumbro a apreciarlo siempre con su gesto endurecido.
Es precisamente este gesto y la parquedad silente del malvado, lo que permite la economía verbal a la hora de la adaptación cinematográfica dejando ver a plenitud cómo un frenético emula a un frenético, quedándole actoralmente fácil y confirmando una vez más que genio y locura van de la mano.
Técnicamente hablando el espíritu documentalista de Werner Herzog, es palpable a cada momento del film la naturalidad y lentitud de cada toma contrastan con el entorno agreste que ofrece la selva peruana tomada como locación, la misma a la que volverán años después actor y director, para construir la arribista e inusual historia llamada Fizcarraldo en 1982.
A consideración de críticos y estudiosos de Kinski y Lope de Aguirre, que independientemente del grotesco proyecto de casarse con su hija, era un traidor mas no un mentiroso, la tierna delicadeza que muestra el trato de Lope con su hija Elvira a lo largo de la travesía, su dulzura (elemento bastante contradictorio, tanto en el personaje real, como en la fiel representación hecha por Kinski) revelará la fuente primigenia de las escenas que luego serán insumo para lo que sería el documental de Herzog Mi enemigo preferido, en una toma espontánea que junta al “ loco” ( Aguirre-Kinski) con la mariposa, ambos se hallan embelezados por este misterioso encuentro. De modo que esa fiera nacida según los historiadores el 4 de febrero, día representado por la flor en el calendario azteca. Demuestra que esa fiera era también una flor, atraía a las mariposas y al mismo tiempo concebía proyectos sublimes, en una espiral de la perdición trazado por una maquina de guerra que el mismo monta, que lo hace un asesino y que se vuelve a la postre contra sí mismo, tras asolar todo en derredor.


Dirección: Werner Herzog
País: Alemania
Año: 1972
Música: Popol Vuh
Reparto: Klauss Kinski
Ruy Guerra
Alejadro Repulles

lunes 8 de octubre de 2007

Mifune, dogma tres


Por: Juan Guillermo Martínez
Cuando Truffaut y Chabrol decidieron hacer un extenso cambio en los cincuenta, tenían claro algo: acabar de una vez por todas con los presupuestos establecidos del cine actual. La nueva ola constituyó, entonces, el cambio más propicio para llevar historias al celuloide. Godard lo vio de esta manera y se unió a la causa. El resultado: Al final de la escapada (1959), muestra cierto tipo de cambios en la forma de desarrollar un film tanto en la parte técnica y formal, como en la cuestión de fondo de la historia. Detalles como la ausencia de iluminación especial y cargar la cámara en el hombro en algunos pasajes de la película, muestran aspectos un tanto revolucionarios a la hora de armar la médula de ésta. Así como el acercamiento, con planos larguísimos al rostro, a la humanidad de los personajes, como metiéndose en lo más profundo de sus pensamientos.
Algunos de estos aspectos fueron recogidos ¾añadiendo otros tantos¾, muchos años después, por cuatro directores daneses que fundaron un movimiento llamado Dogma 95. La celebración de Thomas Vinterberg y Los idiotas de Lars von Trier fueron los primeros. Mifune de Soren Kragh – Jacobsen, es conocido como el dogma número tres.
Es considerada por la crítica como el filme que más se adapta y sigue los supuestos del llamado voto de castidad, aunque viola algunas de las reglas contenidas en éste. Mifune es el acercamiento a los sentimientos de un hombre egoísta que desea, por todos los medios, borrar un pasado inocente y rural, para embarcarse en el tren de la vida cómoda de la ciudad, sin contar con ese aspecto íntimo que suele ser la vuelta a los orígenes y la dura imposibilidad de escapar de ellos.
Las situaciones crueles, las crudas pero sinceras verdades y las escenas descarnadas pero reales, priman en las historias pertenecientes a éste particular movimiento, que hoy en día sigue manteniendo vigente algunos aspectos a la hora de realizar películas que hablen sobre realidades que todavía están perneando los caminos del mundo, tales como la trilogía de von Trier sobre USA, tierra de las oportunidades.

sábado 15 de septiembre de 2007

Cine de la RDA: buscan promover una cara desconocida de la cultura de Alemania del Este


Deustche Welle/Clarin

Un archivo de películas de gran valor histórico se conserva en perfecto estado. Se trata de 1.770 filmes rodados en la República Democrática Alemana y 5.800 documentales con sello del este europeo. Ahora, dos instituciones de ese país intentan difundir la colección en todo el mundo.

Algunos filmes se destacan por su valor histórico, como "Los asesinos están entre nosotros". Otros gozaron en su día de reconocimiento internacional, como "Solo Sunny", galardonada en la Berlinale de 1980 con el Premio de la Crítica y el Oso de Plata a la mejor actriz para Hildegard Knef. Un inmenso archivo documental esconde tesoros que dieron la vuelta al mundo, como las imágenes del bombardeo de La Moneda chilena por las fuerzas de Pinochet en 1973.Muchas de estas películas, grandes éxitos en Europa del Este, pasaron sin gran pena ni gloria por el devenir de la mitad occidental del planeta. La distribuidora Progress y la Fundación DEFA se esfuerzan hoy por dar a conocer 48 años de cine, apoyadas por el renacer de la temática RDA. Largometrajes como la melancólica comedia "Good bye Lenin!" (2003), dirigida por Wolfgang Becker, o el drama ganador de un Oscar "La vida de los otros (2006)", de Florian Henckel von Donnersmarck, están despertando no sólo en Alemania sino a nivel internacional el interés por lo rodado al otro lado del Muro.La primera película de posguerraBerlín, 1945. La II Guerra Mundial terminó. La capital alemana no es sólo una ciudad en ruinas: es zona ocupada. En uno de los sectores que la dividen, el soviético, la industria cinematográfica empieza a funcionar. El 17 de mayo de 1946 nace la productora fílmica DEFA y cinco meses después se estrena "Los asesinos están entre nosotros", dirigida por Wolfgang Staudte, la primera película de una todavía inexistente República Democrática Alemana, que se fundará en 1949, y de una Alemania aún no marcada por el Muro, que hará acto de presencia en 1961."Los rusos fueron los primeros en darse cuenta de la importancia del cine en la democratización, la educación de la población y su entretenimiento", explica Christel Jansen, de la distribuidora Progress, la empresa que desde 1950 gestiona la producción fílmica de la RDA. "La primera licencia para la producción de películas en Alemania tras el conflicto la otorgaron los soviéticos, y ésta fue a parar por supuesto a los estudios que se encontraban en su zona de ocupación: en Babelsberg, Potsdam, donde Marlene Dietrich se hizo famosa", agrega.Tesoros en los archivos fílmicosComo país comunista, la RDA concedió a sus directores enormes facilidades para que eternizasen con sus cámaras las experiencias socialistas en otras partes del mundo. Walter Heynowski y Gerhard Scheumann documentaron "La vía chilena hacia el socialismo" de Salvador Allende, y el 11 de septiembre de 1973 pudieron presenciar un momento único: el ataque a La Moneda, el palacio presidencial chileno, durante el golpe de Estado del general Augusto Pinochet."Documentales de este tipo no son sólo un ejemplo de la producción fílmica en la antigua RDA, sino que contienen un trozo de la historia de Chile. Son grabaciones únicas, que incluyen entrevistas con los responsables del golpe, con las víctimas, imágenes del 11 de septiembre y otras tomadas después en el campo de concentración de Pisagua", comenta Jansen.Cine vivo para interesadosEn 1994, cinco años después de que cayera el Muro de Berlín y cuatro de la reunificación de Alemania, la DEFA produjo su última película: "Novalis, la flor azul", dirigida por Herwing Kipping. La psicodélica historia de un amor imposible puso punto y final a las "películas del este alemán". La DEFA dejó de existir. De su legado se ocupa desde 1998 la Fundación DEFA.Quien no interrumpió su trabajo con la nueva situación política fue la distribuidora Progress. Ella manejó en exclusiva los derechos de los filmes en el paréntesis entre 1994 y 1998, y se preocupa por asegurar hoy que el mundo del cine en la RDA no caiga en el olvido, además de gestionar las licencias de 4.000 películas extranjeras sincronizadas en la Alemania del este.Embajadas alemanas, Institutos Goethe, festivales de cine, canales culturales en televisión y, sobre todo, los DVD son los lugares predilectos en los que se encuentran hoy las películas de la RDA. Su distribución no es más difícil que la de otros filmes de su misma edad, asegura Jansen, y quien se interesa, da con ellos. "Es un cine que está muy vivo", asegura.